Guía para aprender idiomas como adulto

La mejor edad para estudiar un idioma es siendo un niño. Lo más seguro es que casi todos los que leen este texto ya pasaron por la infancia y algunos sentirán que ya su sueño de aprender ruso se desvaneció. Como adultos también podemos llegar lejos, la neuroplasticidad es nuestro aliado y compartiré algunos trucos que me ha dejado el estudio de cinco idiomas.

Les confieso que en materia práctica soy bueno para muy escasas cosas, siempre renegué a la vida la falta de uno o varios talentos innatos así que lo que medianamente aprendí ha sido a través de una fuerte voluntad y disciplina. Sin embargo hay un tema en el cual he tenido buenos resultados y es en el aprendizaje de idiomas. Al día de hoy tengo buen nivel en inglés, italiano y portugués, además de estar aprendiendo alemán y por supuesto el dominio del español.

El presente texto busca compartir algunas de esas técnicas que me han servido durante el proceso de aprendizaje. Lo primero que quiero decir es que no creo que mi capacidad con los idiomas sea una clase de talento innato, la primera lengua que quise aprender fue el inglés cuando tenía ya más de 15 años de edad. El italiano, portugués y alemán los llevo aprendiendo desde más allá de los 19 años.

Si bien existe una evidencia muy fuerte que indica que el mejor momento para aprender un idioma es en los primeros años, con disciplina se pueden obtener resultados satisfactorios cuando somos adultos. Claro está que tendrá sus limitaciones, entre más mayores lo hagamos requiere de un poco más de esfuerzo y se dificulta aspectos como adquirir un acento parecido al nativo. Todo esto no significa que ya sea imposible pero sí algo más difícil.

El célebre explorador Richard Burton era conocido entre otras cosas por su conocimiento en más de 20 idiomas

Diría que lo más importante es definir para qué se quiere aprender un idioma. A modo personal mi gusto por los idiomas viene a raíz de que se tiene mayor acceso al conocimiento, ya que es prácticamente una nueva puerta donde puedes ver la realidad a través de diferentes ojos. Ser capaz de entender las mentes más brillantes en su propio idioma es algo que me genera placer y veo su aprendizaje como una actividad a largo plazo donde buscaré adquirir más lenguas en las próximas décadas.

Algunos de ustedes tendrán motivos profesionales o personales e inclusive hay quienes lo ven como una obligación. Saber para qué se quiere aprender nos ayudará a sobrellevar una compleja verdad: esto es un proceso que tomará mucho tiempo. Soy consciente que hay personas con una capacidad más rápida de aprendizaje, también sé que hay cursos intensivos que pueden llevar a un buen nivel mucho más rápido que una estrategia autodidacta.

Pero este articulo está pensando para los que somos normales, ´para quienes el proceso de aprender, adquirir y dominar un idioma toma a lo sumo unos años. Sin embargo hay atajos para acelerar el proceso, el principal diría yo es pasar una temporada en un país donde se habla lo que queremos aprender. Verse obligado a interactuar en otra lengua nos sirve de motivación, pero esto no es suficiente ya que seguro algunos conocerán casos de personas que se fueron a otro país a estudiar por ejemplo inglés y aprendieron poco o nada.

Esto nos remite a que aprender un idioma está basado en exclusiva en nuestra propia voluntad y aquella voluntad se forja a partir de tener claro el porqué estamos aprendiendo. Si sólo se busca adquirir un idioma para un asunto de trámite y somos conscientes que en el futuro no lo necesitaremos propongo optar por un curso rápido e intensivo, si lo que buscamos es algo a largo plazo es necesario dedicar mucho más de nosotros.

El aprendizaje y dominio de un idioma es una maratón y no un sprint donde llegamos rápido al nivel deseado. La persistencia como tantas cosas en la vida es la clave y si quizás nos urge el deseo de ver resultados rápidos recomendaría empezar por un idioma parecido al español como el italiano o portugués. El inglés en términos prácticos es más importante que estos dos, pero para los hispanohablantes es bastante ilusionante notar mejoras en menos tiempo y por ello doy el consejo de empezar por algunos de estos dos idiomas.

Dado que el panorama ideal para el aprendizaje de un idioma es ser un niño menor de 7 años viviendo en un país extranjero, no nos queda más remedio a los que llegamos tarde que buscar estrategias que nos sirvan. Por lo tanto, lo primero es planear un proceso de al menos 3 o 4 años donde una de las mayores claves es el aprendizaje continuo.

DESARROLLAR EL HÁBITO

Para un óptimo aprendizaje el cerebro necesita repetición. Olvidémonos de aquel esquema donde vamos a una clase de 4 horas y luego sin practicar nada volvemos una semana después a seguir absorbiendo información que no se inserta en la memoria a largo plazo. Lo ideal es una práctica diaria, ya el tiempo a invertir lo defines tú; a manera personal llevo 4 años estudiando alemán y mi tiempo de estudio no pasa de los 20 minutos. La clave ha sido que en promedio dedico esos 20 minutos 5 días a la semana desde el comienzo de mi educación.

Lo más importante es adquirir el hábito a largo plazo, esto es más difícil lograrlo si empezamos con objetivos irreales como estudiar cada día 5 horas. Recomiendo empezar con poco al menos mientras nuestro cerebro se adapta a esta nueva actividad; en promedio desarrollar un hábito toma alrededor de 3 semanas. Si en esas 3 semanas estudiamos 5 a 10 minutos absolutamente todos los días es más probable que adquiramos el hábito que iniciando con 4 horas al día para después verse saturado y desmotivado. Pensemos en nuestro “yo” a largo plazo, aprender un idioma puede volverse algo tedioso y si no disfrutamos el proceso va a ser peor y es posible que terminemos perdiendo el tiempo.

La piedra Rosseta: un símbolo de los amantes de los idiomas

PRIMEROS PASOS

Si no queremos hacer muy tedioso esto de estudiar todos los días un idioma les sugiero la técnica pomodoro. Esta técnica se basa principalmente en la total concentración y enfoque, ella consiste en dedicar 25 minutos de máxima atención a lo que estamos aprendiendo y luego tomarse un descanso para volver a aplicar otros 25 minutos. La técnica pomodoro la vengo utilizando desde que quise a aprender a tocar piano hace 5 años, iniciando desde cero y nunca dedicando más de 25 minutos he llegado a un nivel superior al que pensé cuando inicié. La clave es que esto se aplique como mínimo 4 o 5 veces por semana.

Una vez adquirido el hábito mi primera recomendación es que no perdamos el tiempo aprendiendo gramática desde el comienzo. El principal foco es aprender vocabulario y sobretodo aquel que es útil para iniciar conversaciones. Para esta parte recomiendo el uso de aplicaciones, en mi caso me ha servido duolinguo, wlingua (para inglés), DW (para alemán) o Rosseta Stone que la considero la mejor. Seguro hay cientos más e incluso mejores por lo que agradecería cualquier recomendación en el espacio de los comentarios.

El aprendizaje y dominio de un idioma es una maratón y no un sprint donde llegamos rápido al nivel deseado

Recordemos que el objetivo principal no es aprenderse todas las palabras, sino dedicarnos a aquellas que consideramos más necesarias para nuestra comunicación. Pretender entender absolutamente todas las palabras es un objetivo irreal e incluso en nuestra lengua materna somos ignorantes de una considerable parte de los conceptos. No centre la atención en buscar entender cada palabra de una oración sino busque la comprensión del sentido de lo que se quiere decir.

Sobre este punto vale la pena traer la ley de Paretto , aquella que nos indica que el 20% de las causas genera el 80% de los resultados. En términos linguisiticos el 20% de las palabras de un idioma configuran el 80% de una conversación común. Si bien esto no es un dogma en el sentido estricto de los porcentajes, si nos indica una tendencia y es a la concentración. Aprenderse el 100% de los conceptos de un idioma es imposible pero si con un porcentaje del 20% al 30% logramos darle sentido a la mayoría que percibimos se vuelve más sencilla la tarea.

El dominio de un idioma requiere de 4 habilidades: habla, escucha, escritura y lectura. Nos debemos liberar de la presión de que estos 4 aspectos evolucionen al mismo ritmo. Usualmente hay quienes les es más fácil adquirir la escucha que la escritura o viceversa. Particularmente me he encontrado que lo primero que aprendo es a leer y lo último es a entender conversaciones entre nativos. La clave es no desesperarse y entender que esto es un trabajo que no muestra resultados lineales sino que se acumula sobre el tiempo.

Si haces las cosas correctamente los primeros meses pueden ser emocionantes ya que estás aprendiendo tus primeras palabras y empiezas a formar frases. Mi recomendación es que cada palabra importante que adquiramos la ubiquemos dentro de una oración de esa manera somos más conscientes de su sentido. No olvidemos que aprender palabra por palabra sin un contexto nos hace tedioso el aprendizaje.

EL VALLE DE LA MUERTE DE LOS IDIOMAS

Luego de esos primeros meses donde se siente un avance constante llega uno de los puntos más críticos del proceso. En esta situación ya somos capaces de reconocer ciertas palabras e inclusive podemos entender el significado de unas cuantas lineas de texto. Pero entre más aprendemos más conscientes somos de todo lo que ignoramos y nos topamos con un escenario donde luego de llevar meses aprendiendo aún somos incapaces de entender la mayoría de las cosas.

Esta sensación es normal y es parte crucial del aprendizaje de un idioma porque es acá donde muchas personas deciden abandonar el barco. Lo peor es que el valle de la muerte puede durar varios meses y ya es un reto no tanto didáctico sino de carácter. Mi recomendación en esta fase es que empecemos a incorporar nuestros gustos con el idioma a aprender. La idea es hacer menos tedioso y más emocionante el proceso de incrementar el vocabulario.

Particularmente soy una persona amante al fútbol y cuando aprendo un idioma la terminología de este deporte es de las primeras cosas que aprendo. Hay una ventaja cuando empiezas a consumir información ligada a un tema que te gusta y es que tu cerebro es más hábil para inferir palabras o significados. En este punto es donde aconsejo utilizar las redes sociales como herramientas a nuestro favor.

Los algoritmos no son del todo malos, si empezamos a usarlos conscientemente podemos definir lo que nos va aparecer cada vez que abramos facebook, twitter o instagram. Un ejemplo concreto es buscar un tema que te apasiona pero a través de contenidos del idioma que quieres aprender. Si eres amante a las novelas seguro encontrarás quien hace ese tipo de contenido pero en francés. Al reaccionar de manera consciente en estas publicaciones hará que el algoritmo cada vez te muestre más información y en cierto momento te encontrarás con un contenido que te lleva a aprender más rápido la lengua.

En esta etapa del valle de la muerte podemos incluir aspectos como ver películas con subtitulos en el idioma a aprender. Lo más seguro es que no entiendas mucho pero te sorprenderás cuando seas capaz de entender una parte de la conversación. La lectura de libros sencillos es recomendable y aquí ya sería conveniente ver los primeros aspectos de la gramática. Inclusive los primeros actos de escritura a través de historias sencillas es otro impulso en esta etapa.

PERFECCIONAMIENTO

No hay un tiempo estipulado entre el momento en que se cruza el valle de la muerte hasta llegar el nivel deseado en el idioma. Acá interfieren muchas variables como el tiempo diario dedicado, la urgencia por aprender o la creatividad que tengamos para seguir mejorando. Lo ideal es ser más arriesgado y utilizar el internet para interactuar directamente con el idioma. Plataformas como Babbel ofrecen la posibilidad de conocerse y hablar con alguien nativo o sino en las ciudades casi siempre existen espacios de intercambio de idiomas.

Muchas veces las personas se reprimen al interactuar en otra lengua por asunto de vergüenza. ¿Insultarías o pensarías mal de un iraní que intenta hablar español?, lo más seguro es que admires el esfuerzo que hizo, del mismo modo te verán la mayoría de los nativos. En esta fase lo más seguro es que estés en un nivel A2 o B1 por lo que ya habrás llegado más lejos que nunca en tu vida en el conocimiento de dicho idioma.

Los videojuegos y sobretodo aquellos que requieren de toma de decisiones son una excelente oportunidad para aprender, en esta fase la idea es que ya seamos capaces de pensar en otro idioma. Finalmente la prueba de fuego es pasar una temporada en el país donde se hable el idioma que conoces, seguro te frustarás con los acentos pero te será mucho más fácil entender lo que dicen que antes de haber iniciado a aprender por tu cuenta. No te frustes si no entiendes conversaciones informales entre nativos, incluso dentro del mismo español hay acentos que a cierta velocidad se nos hace difícil de comprender.

El fin no es traducir absolutamente todo lo que el otro dice, el objetivo es ser lo suficientemente hábil para comunicarte en otro idioma. Si puedes sostener conversaciones con sentido (sin importar si todavía son básicas), entender la mayor parte de lo que oyes o lees y al menos sabes escribir “necesito ayuda” en otro idioma, puedes darte por satisfecho ya que solo necesitas pulir algo que ya se construyó desde los cimientos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s